El museo del Mar. Un recorrido por las raíces de Santa Pola

Danzas populares, veleras manufacturando en el obrador y pescadores poniendo a punto las redes. El Museo del Mar de Santa Pola cobró el jueves más vida que nunca. Se inauguró la nueva exposición permanente en el Castillo-Fortaleza, que recrea a través de varias salas el modelo de hogar tradicional de pescadores y familias burguesas en los dos últimos siglos, como también se hace un homenaje a la primera oficina municipal que tuvo Santa Pola, cuando creó su propio Ayuntamiento en el año 1812.

Durante la presentación que se realizó el jeuves, un numeroso grupo de voluntarios, muchos de ellos participantes de las representaciones de la Venida de la Virgen de Loreto, se enfundaron trajes de la época y reprodujeron los oficios tradicionales de Santa Pola en el interior de las seis salas, transformadas en viviendas, que están repletas de enseres que han sido donados al museo en la última década por una veintena de particulares interesados en conservar los enseres de sus antepasados. Haciendo un repaso por esta exposición, se recrea una cocina típica de pescadores, con objetos que van desde una mesa con el mortero hasta tinajas de agua o la lumbre que calienta el caldero. Comunica una puerta azul, símbolo marinero, con un dormitorio humilde donde reposa la máquina de coser, el orinal debajo de la cama o cuadros en las paredes que remarcan la devoción patronal.

A unos metros, el contexto es bien diferente, y la atención se traslada a un salón comedor de alta alcurnia en el que cabe el piano, la radio, figuras de mármol y juegos infantiles caprichosos como un monopatín. Anexo se encuentra una alcoba con colchas de hilo fino, muñecas de porcelana y prendas de lujo, que suponen los ajuares de novia de finales del siglo XIX que han sido recuperados de palacetes antiguos.

El último espacio simboliza el nacimiento de Santa Pola como municipio independiente de Elche. Así, se representa un despacho con una gran fotografía que data de cuando el primer Ayuntamiento estaba ubicado en el propio Castillo-Fortaleza. Aparece, también, instrumental de trabajo como máquinas de escribir, sellos o armarios llenos de archivos que han sido donados por la antigua aduana portuaria.

Según María José Cerdá, directora del museo, «el objetivo es completar todas las etapas históricas, ya teníamos una sección arqueológica y etnográfica que va desde el Neolítico a la actualidad, y ahora recreamos los modos de vida en los últimos siglos». Señala que el trabajo de musealización se inició con la anterior directora, Maria José Sánchez, almacenando en las dependencias los cientos de donaciones que han hecho vecinos que buscaban que sus efectos personales tuvieran una segunda utilidad, para reavivar la memoria histórica. Desde entonces, comenzaron a investigar a través de fotografías antiguas y pistas en los periódicos locales de la época sobre costumbres, mobiliarios y comportamientos de los habitantes. Reconoce, además, que sólo han mostrado una parte del material custodiado, y que poco a poco sustituirán algunos enseres para dar la sensación de que el museo está vivo. Además, desde el día de ayer han comenzado las visitas teatralizadas en estos nuevos rincones.

 

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Fuente: DiarioInformación

Santa Pola, el rincón del mar y las Salinas

Santa Pola es un municipio de la Comunidad Valenciana (España) situado en la costa de la provincia de Alicante, en la comarca del Bajo Vinalopó.​ Los principales atractivos de Santa Pola son sus restos históricos, su puerto, sus salinas y sus playas dotadas de bandera azul, símbolo de calidad ambiental otorgado por la Fundación Europea de Educación Ambiental.

En esta publicación vamos a compartir con vosotr@s cinco lugares que no os debeís perder si visitáis este maravilloso pueblo:

 

1.    Las Playas
Darte un relajante y placentero baño en las playas o calas de Santa Pola es algo que no puede faltar en un tu visita. Santa Pola cuenta con 7 playas urbanas ( dos de ellas accesibles) y  6 playas naturales.
Playas urbanas: El Tamarit, Playa Lisa, Gran Playa (accesible), Levante (accesible), Calas de Santiago Bernabeu, Varadero y Calas de Santa Pola del este.
Playas naturales: El Pinet, La Gola, Calas de l’Aljub, Bancal de l’Arena, Calas del Cuartel y Ermita.
Puedes encontrar más información sobre las características de cada una de las playas en la página web de Turismo de Santa Pola.

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2.    Tabarca
Tabarca es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana. Santa Pola es el punto más cercano desde el que se puede acceder desde la península. Atrévete a montarte en uno de los barcos taxi (comúnmente llamados “tabarqueras”) y descubrirás las aguas cristalinas de esta tranquila isla.
Tabarca era un antiguo refugio de piratas. Para acabar con la piratería fue fortificada y poblada por habitantes de la isla tunecina de Tabarqah (de donde proviene su nombre actual).
En 1964 fue declarada Conjunto Histórico Nacional. En la isla, además de restaurantes y lugares de ocio y entretenimiento, se puede visitar el Museo Nueva Tabarca.
Las aguas que rodean la isla son el hábitat natural de cientos de especies marinas diferentes. Tanto es así que en 1968 fue reconocida como la primera reserva marina del país.
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3.    El Castillo-Fortaleza
Esta muestra arquitectónica militar del s.XVI albergaMuseo del Mar, Sala Municipal de Exposiciones, Salón de Actos “Baluarte del Duque de Arcos” y Capilla de la Virgen de Loreto. Se encuentra situado en pleno centro de la ciudad, circundado por multitud de bares, restaurantes y tiendas.
Desde 1859 ha sido propiedad del Ayuntamiento de Santa Pola y se ha utilizado para desempeñar funciones diversas. Ha sido sede de la Casa Consistorial, Cuartel de la Guardia Civil, Juzgado de Paz, hospital y hasta una improvisada plaza de toros.

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4.     Las Salinas
Estos preciosos humedales que cubren 2.470 hectáreas están situados en la zona litoral de la bahía de Santa Pola. Este declarado Parque Natural es el hábitat natural de flamencos y cigüeñelas gracias a la explotación salinera desde finales del s.XIX.
Está incluido en la lista RAMSAR y declarado mediante una directiva europea Zona de Especial Importancia para las aves por la presencia constante de estas en la zona. Las aves se alimentan de los peces e invertebrados que penetran en las salinas, creando un paisaje característico de flora y fauna en la zona.
Su funcionamiento para extraer sal consiste en el flujo circular del agua marina por un circuito de balsas. El agua estancada en unas balsas de poca profundidad se evapora por la acción del sol y es posible extraer la sal marina.
Date un paseo en bici o recórrelo a pie para disfrutar de la naturaleza en estado puro.

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5.     El Faro
Se encuentra situado en el extremo este del Cabo de Santa Pola sobre una antigua torre vigía del s.XVI. Fue instalado en 1958 para guiar a los barcos por la noche. Su foco, situado a 152 metros sobre el nivel del mar es capaz de guiar a los barcos hasta con un alcance de 16 millas.
Su posición estratégica permite contemplar unas espectaculares vistas de la bahía de Santa Pola, de Alicante y de la Isla de Tabarca. En los días más claros incluso es posible ver el sur del Cabo Cervera y la isla Grosa y el Peñón de Ifach al este.

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Fuente: Hotelgranplaya/wikipedia

 

 

El Barrio de Santa Cruz, Alicante

Partiendo cuesta arriba desde la Plaza de la Santa Faz, detrás del Ayuntamiento de Alicante y con el Castillo de Santa Bárbara al frente, nos encontraremos en el Casco Antiguo-Santa Cruz, conocido como el Barrio de Santa Cruz o simplemente El Barrio.

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Recostado sobre las laderas del monte Benacantil, aquí fue donde nacieron las primeras calles con nombre de la ciudad: Carrer de Dalt, Carrer del Mig, Carrer de Baix. Este rincón de sosiego, con las típicas casas de colores diferentes adornadas con macetas y tiestos es para recorrer andando lentamente, y disfrutando de la diferencia de ambiente.

Calles empinadas, con aires moriscos, donde encontraremos paneles con información que nos guiarán hasta encontrarnos, en lo más alto del barrio, con la Ermita de la Santa Cruz, junto a la muralla. Un mirador estupendo sobre la bahía, que se dice que fue construida sobre los restos de una antigua mezquita. En ella se guarda el Cristo de Medinaceli, al que con afecto llaman “El Cautivo” y que cada Semana Santa sale en procesión por las estrechas callejuelas.

El Barrio de Santa Cruz durante las fiestas patronales del barrio, que llegan en los primeros días de mayo con la celebración de Las Cruces, se transforma con las calles vestidas de flores.

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Cualquier época del año es buena para acercarte y disfrutar en El Barrio. Y al caer el sol, la marcha nocturna se instala con una excelente oferta de diversión para quien se acerque.

Fuente: ViajeJet

Un rincón de ensueño, Tabarca.

A 20 minutos de navegación desde Santa Pola, menos de una hora desde la capital , Tabarca es la isla más grande y la única habitada de la Comunidad Valenciana. Fue Planesia para los griegos, Planaria en la antigua Roma, la Isla Plana en la cual los piratas berberiscos ocultaban sus naves antes de lanzar sus ataques a las poblaciones costeras, lo que explica la presencia aún en la provincia de tantas torres de avistamiento. La frecuencia de los barcos que en agosto atracan cargados de excursionistas abarrota sus playas y sus restaurantes, especializados en arroces y guisos marineros. Pero siempre hay un último ferri de regreso, a partir del cual la isla queda en un reposo inquietante. Y siempre llega el invierno y su prematuro atardecer, que atrae al escritor falto de inspiración y a los amantes que buscan intimidad.

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Nadie la llama por su nombre completo, Nueva Tabarca, heredera de la Tabarka que el imperio español poseyó frente a la costa tunecina desde 1541 y que Carlos V pobló de colonos genoveses. En 1741 los descendientes de aquella avanzadilla del imperio cayeron en la esclavitud, primero en Túnez y luego en Argelia. Más de 20 años transcurrieron hasta que aquellos cautivos obtuvieron su liberación, entre 1768 y 1769, alojándose provisionalmente la mayoría de ellos en la ciudad de Alicante. Aquello coincidió con el deseo de poblar la isla y dotarla de defensas que impidieran su uso por parte de contrabandistas y piratas. La nueva población y sus defensas militares terminaron por librar a la isla de la presencia de corsarios, y Tabarca se convirtió en base privilegiada para la pesca, una riqueza natural que fue primordial para sus habitantes hasta que, muy avanzado el siglo pasado, en los años ochenta, el peligro de verla esquilmada para siempre aconsejó declarar sus aguas como reserva natural. Restringida la pesca, los habitantes que hoy se resisten a abandonar una población que más que en ningún sitio sienten como creación propia han hallado en el turismo una cierta prosperidad que tratan de hacer compatible con el respeto al pasado y la integridad de su hermoso paisaje, a un tiempo limitado e inabarcable por el mismo mar que los encierra y les presta un horizonte infinito.

 

Peces y bañistas

La pesca intensiva y sin control se practicó en estas aguas durante décadas y décadas. Ahora, miles de bañistas se zambullen cada año en sus aguas. No fueron los corsarios los únicos depredadores que las navegaron, sino que hubo un tiempo no tan lejano en que los tiburones se aproximaban en busca de una de sus presas más codiciadas, el atún, que hasta mediados del siglo pasado se pescaba masivamente en almadraba, arte que desapareció de la zona definitivamente hacia 1960.

De aquel tiempo procede la crónica de la captura del último tiburón blanco atrapado en aguas de Tabarca: fue el 10 de agosto de 1946 y el ejemplar fijó la báscula en 1.790 kilos. Según las crónicas de la época, recogidas por diarios como Información, La Vanguardia o Abc, y avaladas por elocuentes fotografías, fueron necesarios 40 hombres para su desembarco, sus dimensiones alcanzaban los 6 metros de largo por 2,5 metros de diámetro, y dentro del animal se encontró un atún de 40 kilos. El tiburón fue vendido en lonja por 1.200 pesetas de la época. Contaban entonces los viejos del lugar que hacía 20 años que no veían algo así.

Por suerte, dado que han transcurrido 70 años desde entonces, y aunque el mar siempre esconde misterios y sorpresas, el buceo en aguas de Tabarca puede considerarse hoy una actividad placentera y muy recomendable, pues ofrece una gran variedad de peces como el mero, el dentón, la dorada, el pargo o la oblada, además de langostas, erizos y pacíficas estrellas de mar, pero el tiburón, como el pirata, apenas sobrevive en las historias que los lugareños relatan al visitante ocasional.

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Fuente: Elviajero

¿Por qué La Nucía es la Ciudad del Deporte?

La Nucía se encuentra en un espectacular enclave privilegiado entre el mar y la montaña. Un sinfín de infraestructuras deportivas y, por supuesto, un maravilloso clima mediterráneo con temperaturas medias de 19 grados, hacen de La Nucía la ciudad perfecta para la práctica del deporte.

Este municipio de la provincia de Alicante forma parte de la comarca de la Marina Baixa, situándose bajo el amparo de la Costa Blanca. La Nucía está perfectamente comunicada con la estación de trenes y el aeropuerto de Alicante a través de la autopista A-7.

La representación de la gran apuesta de La Nucía es la Ciudad Deportiva Camilo Cano, que cuenta con más de 250.000 metros cuadrados de instalaciones deportivas, donde se pueden practicar casi todos los deportes a nivel amateur y profesional: natación, padbol, escalada, pádel, vóley playa, fútbol indoor, mini golf, tenis, zumba, muay thai, basket, etc. El pasado mes de diciembre de 2017 La Nucía recibió el premio de «Mejor Villa Europea del Deporte» en el Parlamento Europeo en Bruselas, por «su decidida apuesta por el deporte».

Deportes de aventura

Además, la proximidad de este complejo a una enorme pinada de 1 millón de metros cuadrados, convierten a la Ciudad Deportiva Camilo Cano en el punto de partida de 25 kilómetros de senderos de diferentes dificultades ideales para pasear, correr o ir en bicicleta de montaña y disfrutar de un novedoso «bike park».

Para los amantes de la aventura La Nucía cuenta con un espectacular Forestal Park con más de 1,5 km. de tirolinas y circuitos para niños y mayores. Si lo tuyo es el deporte tu destino es #LaNuciaCiudadDelDeporte donde disfrutarás de una oferta complementaria tanto a nivel cultural, arquitectónico, gastronómico y su «legendario rastro».

Fuente: DiarioInformación

Las primeras fiestas del año de Moros y Cristianos son en Sax

Del 1 al 5 de febrero se están celebrando las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Blas. Cinco días en el que el pueblo de Sax vive de lleno estas fiestas patronales a ritmo de pasodoble y olor a pólvora.Fiestas que comenzaron en 1627, cuando los sajeños prometieron en votos solemnes celebrar la festividad del día de San Blas, patrón de Sax, para dar muestras de su devoción. Desde entonces, los Moros y Cristianos en honor de San Blas, rememorando la reconquista de Sax por las tropas de Jaime I en 1239, se han convertido en las fiestas más importantes y conocidas de la localidad.Uno de los aspectos que más destaca durante su celebración es la masiva participación de la sociedad local en cada una de las 8 comparsas festeras existentes.Divididas en dos bandos (el moro y el cristiano), la formación de comparsas se fue sucediendo desde finales del XIX, tras la aparición de las de Moros y Cristianos, las más antiguas y las que dan nombre a las fiestas. La más joven, los Caballeros de Cardona, se creó en 1989, uniéndose a las comparsas de Marruecos, Garibaldinos, Turcos, Alagoneses y Arabes emiratos.Además, estas fiestas patronales fueron declaradas de interés turístico provincial por la Generalitat Valenciana en el año 2013.Aún estáis a tiempo, ¡no os las podéis perder!

La Historia/Evolución del Aeropuerto de Alicante-Elche

El aeropuerto internacional de Alicante-Elche ha pasado de ser un pequeño recinto usado como escala para el transporte de correo postal entre Francia y sus colonias en África al quinto aeródromo de España en pasajeros, con más de 13,7 millones en 2017 a 110 destinos, principalmente europeos.

Nuestro aeropuerto no ha parado de crecer en su medio siglo de historia, y los 13,7 millones de pasajeros del pasado año (el 11,1 por ciento más) le permitió por primera vez adelantar a Gran Canaria para situarse solo por detrás del Adolfo Suárez-Madrid Barajas, Barcelona-El Prat, Palma de Mallorca y Málaga-Costa del Sol en volumen de viajeros.

Eminentemente internacional, solo el 10% de las conexiones son nacionales mientras que, por el contrario, cuatro de cada diez son a aeropuertos del Reino Unido, el principal punto de origen y destino desde la Costa Blanca alicantina.

Los antecedentes del aeropuerto alicantino, que se encuentra situado en la pedanía ilicitana de El Altet, comenzaron hace prácticamente un siglo, en 1919, cuando las ‘Lignes Aeriennes Latécoère’francesas utilizaban su suelo como escala para el envío postal desde la metrópoli gala y sus antiguos territorios en el norte de África.

Años después de dejar de tener este uso, en 1964 se compraron los terrenos que ahora ocupa para construir una pista de vuelo de 2.700 metros de longitud, acompañada de una calle de rodadura y un entonces novedoso sistema de aterrizaje instrumental.

Tres años después, se abrió al tráfico nacional e internacional de pasajeros y mercancías, lo que supuso el fin del antiguo aeródromo situado en el barrio alicantino de Rabasa.

El 4 de mayo de 1967 se hizo historia con el aterrizaje del primer avión en el nuevo aeropuerto, un Convair Metropolitan de la compañía Aviaco pilotado por José Ramón Sáenz de Santamaría, mientras que Iberia se incorporó al tráfico en noviembre de 1969 con las rutas a las dos principales ciudades del país, Madrid y Barcelona.

En muy poco tiempo, el número de pasajeros se elevó hasta rozar el millón de pasajeros en 1970, lo que obligó a construir una nueva terminal cuya primera fase fue estrenada en junio de 1972.

Desde ese momento y por tres años, la terminal se usó solo para vuelos internacionales, mientras que la segunda fase se terminó en 1974 y se incorporó al tráfico nacional en marzo de 1975.

El aumento sostenido de los tráficos permitió alcanzar los dos millones de pasajeros en 1978, hecho que volvió a empujar a una reforma de la terminal y a ampliar la zona de aparcamiento de aviones a 60.000 metros cuadrados, así como alargar la pista a 3.000 metros.

Viajar en avión se hizo cada vez más popular y, aunque en la década de 1980 los crecimientos fueron ligeros, a partir de 1990 el incremento de pasajeros se disparó.

Esto hizo que en 1996 se produjera una nueva y profunda rehabilitación para posibilitar la atención de hasta 9 millones de viajeros, con modernas instalaciones que incluyeron cinco pasarelas telescópicas, un edificio de oficinas para las compañías aéreas y una torre de control.

Con la llegada del siglo XXI, la liberación del mercado aéreo europeo y la aparición de las líneas de bajo coste, el aeropuerto volvió a crecer para situarse entre los seis principales de España.

En 2004, Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) y el Ministerio de Fomento emprendieron el denominado ‘plan Levante’ para impulsar la mayor ampliación en su historia y crear una nueva zona de carga, que entró en servicio en 2005, y la penúltima terminal de pasajeros, que se abrió en 2007 (la T2).

No tardaron muchos años en ser necesaria una nueva ampliación y el 24 de marzo de 2011 comenzó a operar la última y más moderna terminal de viajeros (la actual), con capacidad para 20 millones de pasajeros al año, una apertura que estuvo acompañada de un moderno edificio para aparcamiento, una central eléctrica y nuevos accesos viarios.

Con las nuevas instalaciones y ya en los años de recuperación económica, nuestro destino ha seguido ganando peso año tras año desde los 10 millones de usuarios en 2014 hasta los 13,7 del pasado ejercicio, con un total de 95.000 operaciones hacia 110 aeropuertos.

El 80% de los pasajeros proceden o se dirigen a otros destinos europeos, y el resto a distintos puntos de España, principalmente, aunque también hay conexiones regulares a las ciudades argelinas de Argel y Orán.

CRONOLOGÍA

  • 1964 (noviembre) – Se adquieren los terrenos en las inmediaciones de El Altet para el futuro aeropuerto.
  • 1965 – Empiezan las obras de la pista de vuelo de 2.700 metros.
  • 1967 (4 de mayo) – Aterriza el primer avión, un Convair Metropolitan de Aviaco pilotado por José Ramón Sáenz de Santamaría, lo que abre el tráfico nacional e internacional de pasajeros y mercancías.
  • 1969 (noviembre) – Iberia se incorpora al aeropuerto con las líneas Alicante-Madrid y Alicante-Barcelona.
  • 1970 – El número de pasajeros se acerca al millón.
  • 1972 (junio)- Inauguración de una nueva terminal de pasajeros.
  • 1975 – Se concluye la segunda fase de la terminal.
  • 1978 – Se alcanzan los dos millones de pasajeros.
  • 1978 – Reforma de la terminal de pasajeros, ampliación a 60.000 metros cuadrados de la zona de estacionamiento de aviones y de la pista a 3.000 metros.
  • 1996 – Profunda reforma para albergar una capacidad de 9 millones de pasajeros, con cinco pasarelas telescópicas.
  • 2004 – Se inicia el Plan Levante para la duplicar la capacidad de las instalaciones.
  • 2005 – Nueva terminal de carga.
  • 2007 – Nueva terminal de pasajeros.
  • 2011 (24 de marzo) – Empieza a dar servicio la nueva y actual terminal, con capacidad para 20 millones de pasajeros al año.
  • 2017 – Se superan los 13,7 millones de pasajeros y las 95.000 operaciones.

 

Fuente: Elmundo

La historia de la Calle San Francisco

La calle San Francisco, ya conocida como “calle de las setas”, se ha convertido en una visita obligada para los turistas que nos visitan día a día.

Esta calle está situada en el centro tradicional de la ciudad de Alicante y es conocida por su decoración con setas a modo de árboles, convirtiendo la calle en un lugar que parece sacado de un mundo de fantasía.

La imagen tan novedosa de la calle San Francisco está llena de historia. La instalación de estas setas surgió a finales del año 2013 como una iniciativa del ayuntamiento de Alicante para conseguir dar vida y levantar los negocios de la ciudad y de la zona que habían empezado a decaer al haberse quedado anticuada y con pocos negocios.

Actualmente la calle San Francisco cuenta con más de 50 negocios entre restaurantes y comercios de todo tipo.

Esta calle, por su peculiaridad, ha sido noticia en multitud de periódicos en Europa. El diseño de las figuras de las setas son obra del artista foguerer Sergio Martinez, y costó aproximadamente 66.000 euros.

La actual “calle de las setas” se ha convertido en una imagen típica de Alicante, un lugar que no debes dejar de visitar si vienes a Alicante y la calle ideal para hacerse un “selfie” junto a alguna de las divertidas figuras.

Tres lugares imprescindibles de Alicante

Tabarca, la única isla habitada de la Comunitat.

La pequeña isla de Tabarca es un auténtico paraíso de aguas cristalinas en la provincia de Alicante. En ella se han recuperado materiales de la época romana, que evidencian que ya entonces debió estar poblada, y actualmente se trata de la única isla habitada de la Comunidad Valenciana. Se encuentra a unos 22 kilómetros de Alicante y tan solo a 8 km de Santa Pola. Sin duda, la perla de la Costa Blanca es digna de visitar.

Cómo llegar:

El trayecto en barco a la Isla de Tabarca se puede hacer todos los días desde diferentes puntos de la Costa Blanca: Alicante, Santa Pola, Guardamar, Torrevieja y Benidorm, pero el más corto es desde Santa Pola.

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Un enclave para sentir la naturaleza en Alcoy
Caminando por la Font Roja se recorren paisajes de gran belleza y valor ambiental, pudiendo contemplar bosques de umbría mediterráneos, árboles monumentales, fauna y flora en estado puro y unas increíbles vistas. Un parque natural donde todavía se pueden observar las huellas de actividades que el hombre desarrolló aprovechando los recursos naturales: las carboneras, los antiguos hornos de cal, las Masías…Se trata de una zona protegida con un santuario y un área recreativa de picnic para disfrutar de un día de paz.

Cómo llegar: 
Saliendo desde Alcoy, tomar la Ctra. Font Roja y continuar recto hasta CV-797. Permanecer por CV-797 unos 8 km hasta llegar al Parque Natural.
Horario: de 09:00h a 14:00h
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Caminando sobre el Mediterráneo en Santa Pola
Ubicado junto al faro, el mirador del Cabo de Santa Pola es uno de los balcones naturales más impresionantes para asomarse al Mediterráneo. Con una estructura metálica de 70 metros de longitud que recorre la bahía en forma de serpiente y que desemboca en una pasarela que da al vacío.
Este mirador posee una inigualable panorámica de toda la Costa Blanca y la visión más cercana de Tabarca. Con el mar a nuestros pies, parece que de un salto podemos alcanzar la isla…

Cómo llegar: 

En coche, desde Alicante y por la N-332 dirección a Santa Pola, poco antes de llegar a la localidad hay un camino a la izquierda «Camino del Cabo». Pocos metros más adelante, se puede aparcar el coche fácilmente junto al faro e ir caminando.
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